Ironías del destino. Tras una excelsa tercera temporada, con una media de calidad por las nubes Fringe ha ido a conseguir la tan ansiada renovación por una cuarta temporada en el que para mi es el momento más flojo del año.Y es que los 2 últimos capítulos de mi serie favorita han sido bastante grises. Si el 3x17 destacó por algo fue por su intrascendencia y por la decepción que supuso tras las expectativas en él depositadas. 17 capítulos después teníamos de vuelta a William Bell, Olivia mediante, y lo único que conseguimos fue ver como le tiraba los tejos a Astrid, bromeaba con Walter o hablaba convencido del destino (¿destino? ¿qué clase de hombre de ciencia cree en el destino?). Ningún avance en la trama, ninguna pista sobre los planes de Walternate o la máquina del Apocalipsis. Nada. Solo decepción.
Tras este deprimente capítulo saltó la feliz noticia: Fringe tendrá una mínimo una temporada más de 22 episodios. ¿Qué hacemos para celebrarlo? Un capítulo plano y previsible. No creo que a nadie le pueda quedar ningún tipo de duda desde el primer momento que Walternate está detrás de todo el asunto del secuestro. La "muerte" de Bolivia ha sido increiblemente anticlimatica por totalmente inverosímil. Los únicos elementos de "sorpresa" han sido la declaración de Lincoln, que por otro lado se llevaba oliendo desde que el nuevo Broyles torpedeo al ex novio de Bolivia, y la primera aparición activa de un observer Over There. Muy poquito.
Toca parón de 15 días, parón que puede venir muy bien a la serie tras este pequeño bache de calidad. Solo restan 4 capítulos para finalizar la temporada y no me queda duda de que Fringe no decepcionará y que, por seguro, nos dejará con un cliffhanger de los que hacen tachar días en el calendario.

